El viernes 23 de abril a las 22hs se apagan las luces del interior del Orfeo Superdomo, en Córdoba, para que se cumpla la promesa que se atesora de hace más de ocho años. Divididos presentó finalmente su trabajo Amapola del 66, continuando el recorrido que empezó en marzo de este año en Tilcara, Jujuy.
Con veintiséis temas, entre consagrados y futuros clásicos, Ricardo Mollo, Diego Arnedo y Catriel Ciaravella, dieron signos constantes de su compromiso con los pueblos originarios, su visión del rock y el cuidado de los recursos naturales y humanos, de esta tierra a la que le rinden culto de hace quizás más de diez años.
En la entrada del Orfeo se juntaban firmas para prohibir las minas a cielo abierto en Córdoba y Ricardo pidió que nos sumáramos a esa petición. El mensaje se acentúa en Cristófolo Cacarnú cuando afirma “Hace 500 años buscaban oro, ahora buscan agua, cuidemos nuestra tierra”.
Justamente hace una década Mollo conoció a Ricardo Vilca y su Guanuqueando, marcando para siempre el repertorio dividido. Pero su travesía, siempre con un pie en lo urbano, va más allá de la Puna. Rubén Patagonia se suma en Aonikenk, con su voz y mensaje, como también lo ha hecho con Almafuerte.
Siguiendo este viaje federal, Mollo dice “Si el Reggae está en Jamaica, la Chacarera está en Santiago” y el escenario, cuyo piso está decorado con los cuadros de colores de la bandera de los Pueblos originarios, se llena de bombos legüeros.
Sandra Farías y Juan Saavedra acompañan a Divididos desde los bombos, el baile estilizado y tradicional a la vez, y se suman otros en interpretaciones como Flor azul, la chacarera que escribiera el padre de Diego Arnedo, Mario Arnedo Gallo y Antonio Rodriguez Villar, hace 50 años atrás.
Los músicos de Vilca llenaron el ambiente con sus instrumentos de viento, volviendo al norte. Las cajas bagualeras, las coplas, una Mañana en el Abasto con el aplaudido Fortunato Ramos y su erke.
Como una premonición, se cumplieron los rituales, pero sus aires nuevos confirman una madurez profesional y seguramente personal, que te hace pensar en tu propio recorrido.
En el 2010 le encontrás más sentidos aún a Par mil y descubrís una voz casi adolescente de Diego en Avanzando, retroceden.
Aún con el respeto y admiración total por la gran trayectoria entre Sumo y Divididos, veo a un Mollo emocionado que sigue siendo un poco el Nene de antes; y a la vez, tengo la sensación de que se puso los largos el día que conoció a Vilca, o por lo menos le mostró el camino al cerro de sus siete colores.
Es quizás la misma emoción con la que dijo en Crua Chan: “Luca dejá de joder, donde quiera que estés, y reencarnáte en alguna amapola para volver…”
A su vez, nosotros crecimos escuchándolos a ellos. Son soundtrack de nuestras profundidades, de nuestras más grandes afirmaciones y de las frases que aún no entendemos.
¿Qué vemos cuándo vemos a Divididos? Hay miles de respuestas válidas. Sólo vívalo, véalo, y sobre todo escucheló, escucheló, escucheló…
Lista de temas:
El Arriero
Hombre en U
Buscando un ángel
Mantecoso
Muerto a laburar
Spaghetti del Rock
Par mil
Avanzando, retroceden
Flor azul
Qué ves
Guanuqueando
Boyar nocturno
Sendero
Jujuy
Cristófolo Cacarnú
Aonikenk (con Rubén Patagonia)
Mañana en el Abasto
Todos
Perro Funk
Rasputín
El 38
Ala Delta
Next Week
Amapola del 66
Crua Chan
Cielito Lindo

